lunes, 2 de julio de 2012

Dior Couture pour Monsieur Simons

     Con flores se fue de Sander y con flores es recibido en la Maison Dior. Raf Simons ha decidido inundar todas las estancias que acogen su desfile inaugural al frente de la línea de Cosutra de Christian Dior, con millosnes de flores, una de las obseisones del gran couturier francés, un punto en común con la que puesta en escena que hizo Galliano en su desfile inaugural, pero algo más comedida, aunque pueda resultar impensable. Un monatje que la propia Wintour a su llegada al desfile junto con su inseparable Coddington declaraba que era imposible lo que estaba sucediendo, millones de flores. Si esto ya impresionaba a Anna suponemos que la colección ya había obtenido su beneplacito.




     Un front row en toda regla es lo que ha tenido el belga en su bienvenida en la capital del Sena. Primeras personalidades de la industría, como Jacobs, Tisci, Von Fustenberg o Elbaz del frente de los diseñadores, Enmanuelle Alt y Carine Roitfield del frente editorial, junto con aristocrátas como la princesa Charlene de Monáco, celebrities como Vodianova, Sharon Stone, el desfile de Dior Couture ha sido uno de los que más expectación ha levantado en el fashion system en los últimos tiempos, comparable yo creo al desfile de despedida del propio Raf cuando abandonó Jil Sanders.





Para esta primera colección Raf ha analizado los códigos que Monsieur Dior interpretó en su tiempo. Una serie de palabras de honor, algunos con peplum y otros sobre pitillos negros, irrumpieron en los salones de la casa decorados para la ocasión en los colores más Dior que pudieramos imaginar: los pálidos rosas, el rouge Dior, azul navy... Selecciones de las mejores pieles como astracanes y visones teñidos de eléctricos colores. El clásico tweed de Dior de Príncipe de Gales es revisitado por Simons en la paleta de grises en lana en un traje de chaqueta de corte perfecto, en el que la cintura es la gran protagonista. Los colores pasteles, una delas señas de identidad de la casa, está presente a través de detalles en los vestidos de noche. El vestido de organza blanca que se presenta está inspirado en el original vestido Miss Dior, que Galliano también revisitó en su desfile inaugural, esta vez trabajado en pequeñas puntillas en degradé de chiffon, una versión bastante más discreta que la del Gibraltareño. Para cerrar unos espectaculares trabajos inspirados en sus partes traseras en el mejor savoir faire de la casa y mostrando en su parte delantera el futurismo del que Simons quiere impregnar el Dior del siglo XXI. Cierra el desfile un gran vestido de organza y tul con futurístico encaje delantero en rosa y estampado florar azul en su parte posterior. Los vestidos de las dos caras serán unas de las señas de identidad propias de esta colección junto con la inminente presencia en casi todas las salidas de los bustiers que eran prácticamente corsés.






    Lo que más me ha llamado la atención los vestidos amarillo y rojo, desde mi punto de vista espectaculares. 




En resumen podemos decir que femineidad hasta el infinito, cinturas marcadas y una colección que ha sabido beber de las fuentes de la casa pero encauzada al futuro más inmediato.

Larga vida a Simons en Dior.

Monsieur Pablo P..


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